{"id":123,"date":"2024-09-07T18:00:36","date_gmt":"2024-09-07T18:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/efundora.com\/mx\/?p=123"},"modified":"2024-09-08T00:16:52","modified_gmt":"2024-09-08T00:16:52","slug":"la-poesia-es-un-alarido-contra-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/efundora.com\/mx\/2024\/09\/07\/la-poesia-es-un-alarido-contra-la-noche\/","title":{"rendered":"LA POES\u00cdA ES UN ALARIDO CONTRA LA NOCHE"},"content":{"rendered":"<p>Entrevista a<strong> Ernesto Fundora Hern\u00e1ndez.\u00a0\u00a0\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.efundora.com\">www.efundora.com<\/a> <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Por:<strong> Lourdes de Armas.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"661\" height=\"439\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Entrevista-a-Ernesto-Fundora.jpg?resize=661%2C439&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-126\" style=\"width:392px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Entrevista-a-Ernesto-Fundora.jpg?w=661&amp;ssl=1 661w, https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Entrevista-a-Ernesto-Fundora.jpg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Entrevista-a-Ernesto-Fundora.jpg?resize=272%2C182&amp;ssl=1 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 661px) 100vw, 661px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">1.- <strong>Recientemente ha salido a la luz por la editorial DECO Mc Pherson S.A tu libro de poes\u00eda \u201cLa acrobacia del salm\u00f3n\u201d \u00bfPor qu\u00e9 este t\u00edtulo? La editorial en su presentaci\u00f3n refiri\u00f3: \u201cEl poemario ejerce una influencia identificatoria sobre el lector en un mundo de resonancias, ecos y correspondencias, lo intiman a extraer connotaciones por dis\u00edmiles v\u00edas: la del asombro y la reflexi\u00f3n; la s\u00faplica y la sonrisa; la cofluencia y tambi\u00e9n la diferencia. Coincido contigo en que todos sentimos la urgencia de \u201cla quinta pata de la suerte\u201d. \u00bfPuedes abordar un poco m\u00e1s al respecto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Ha iniciado usted con una r\u00e1faga trepidante al estilo de las metralletas antia\u00e9reas, lo que me produce a la vez cierto aturdimiento y \u00e9xtasis. A su curiosidad de qu\u00e9 significa el t\u00edtulo <strong><em>La acrobacia del salm\u00f3n<\/em><\/strong>, respondo sin lagrimar demasiado la queja e irradiando la bondad que requiere este mundo actual en el que nos arrojaron a vivir, padecer y comprender. Se trata pues, de un libro que lleva en la fusta la afilada idea de deponer las armas, de cambiar las viejas reglas del juego, de hacer evolucionar el trillado y conflictivo relato social del progreso hacia una propositividad dial\u00f3gica, de dial\u00e9cticas positivas y cooperadoras. Eso implica revisar los heroismos y el molde prometeico donde qued\u00f3 aprisonado nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Mi generaci\u00f3n, los que empezamos a manifestarnos art\u00edsticamente a finales de los 80s, justo a la altura de la ca\u00edda del Socialismo real, estuvo muy influenciada por el credo origenista de la poes\u00eda fundando la historia. Esa teosof\u00eda salv\u00edfica a\u00fan reverbera en nosotros, o sea todav\u00eda pensamos que la poes\u00eda junto a las matem\u00e1ticas, esas dos c\u00faspides de la abstracci\u00f3n, son las herramientas que nos pueden sacar del atolladero. Vemos en estas disciplinas una especie de Sistro, aquel instrumento que aperturaba portales hiperdimensionales en la cultura egipcia, una suerte de maraca o c\u00edtara que en la pictografia de los templos aparece siempre en las manos de Hathor, la deidad del firmamento, usado para comunicarse con los dioses y con las fuerzas noum\u00e9nicas. Perdone si divago, pero son temas tremebundos&nbsp; e importantes que el economicismo numerol\u00f3gico cada vez va eclipsando, pero que deben ser tratados con reverencia por una modernidad excedida en razones. Quiero decir con esto que, igual que pensamos que la poes\u00eda funda y reforma la historia, nos ha costado trabajo tambi\u00e9n detectar que La historia, esa que ha decir de Hegel es <em>\u201cel progreso de la idea de la libertad\u201d,<\/em> resulta v\u00edctima de un c\u00famulo de torpezas humanas y trashumanas que se repiten hasta la saciedad, porque a la historia le cuesta trabajo sacar la moraleja de sus propios tropiezos y para resarcir dicha ceguera, los convierte en patrones sociales y en costumbres arquet\u00edpicas. Con esta introducci\u00f3n ya usted puede sospechar la cartograf\u00eda del vuelo que establece mi poemario. No hay salvaci\u00f3n sin metaf\u00edsica.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">El hombre habita la tierra atorado entre dos fuerzas, entablando una esgrima entre el gui\u00f3n prefijado por los dioses &#8211; el destino condicionante &#8211; y lo aleatorio de su puesta en escena personal, es decir su experiencia irrepetible, su singular y libre albedr\u00edo. Vivir implica un reacomodo a perpetuidad que se teje entre dos aguas: obediencia vs rebeld\u00eda, o lo que es lo mismo, aceptar por un lado el llamado teleol\u00f3gico del programa humano y, por otro, provocar la azarosa eventualidad de reinventar nuestro designio. Al final, vivir consiste en aquilatar el factor del cambio entre lo que se propone la mente universal y lo que ans\u00eda o desea nuestra peque\u00f1a y particular mente egoica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Atormenta saber que el hombre no rige su destino aunque le hace modificaciones parciales. Su voluntad, que puede ser tambi\u00e9n su terquedad, lo empuja hacia horizontes que amplifican su existencia, pero que no modifican la hipertelia marcada por la \u201ccausa de causas\u201d, mapa sideral, gui\u00f3n prefijado, <em>samsara<\/em>, codificaci\u00f3n matem\u00e1tica de nuestros pasos. Por eso celebro el hero\u00edsmo estoico del salmon como una epigen\u00e9tica que respeta y dinamiza los mandatos del ADN. A contracorriente el salm\u00f3n obedece al destino pero emprende a su vez esta marcha que le impone y exige una \u00e9pica singular, ese <em>sannyas<\/em> del desencanto que implica salirse de la inercia determinista sin abandonar la sagrada misi\u00f3n de perpetuar la vida a favor de su estirpe. Para el vigoroso pez, como met\u00e1fora humana, esto implica una argucia cargada tanto de luminosidad como de sorprendentes vicisitudes. La epopeya lo desborda y define.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Acometer tama\u00f1a herej\u00eda me ha cautivado desde ni\u00f1o.&nbsp; Y para entender una epopeya que ronda lo delirante, me he inspirado en los pr\u00f3ceres de nuestra independencia, aquellos gentiles que se dejaron capitanear por un poeta, el b\u00edblico Jos\u00e9 Mart\u00ed de los cubanos, un avatar que profesaba un sue\u00f1o demasiado largo con respecto a lo que rinde una vida. Semejante inspiraci\u00f3n nos contagia de trascendentalismo. Por tanto, hoy tenemos la obligaci\u00f3n moral de practicar la \u201clibertad bajo palabra\u201d, mirar con fijeza \u201cla aventura sigilosa\u201d con que se nos apresta la verdad y entonar \u201cel himno de la alegr\u00eda\u201d incluso all\u00ed donde se oxidan los candados, porque sabemos que dios, esa errabunda polisemia, nos ha reducido al per\u00edmetro laber\u00edntico de una angustia antropol\u00f3gica. Pero para su suerte el poeta cuenta con la buenaventuranza de habitar un <em>aleph<\/em> domiciliado en las entrecalles de un cuerpo biol\u00f3gico ef\u00edmero y de una consciencia que se presume infinitamente abarcadora. En esa paradoja, con ese barro, se labra el poema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Y pretendiendo esa eternidad del d\u00eda a d\u00eda, surgen extravagancias como aquella llamada: \u201cel hombre Nuevo\u201d, un molde por el cual fuimos predicados, y por el que rendimos cuenta como generaci\u00f3n de lo que hacemos y haremos. Dicho ser que en algo recuerda al rat\u00f3n de la caminadora en el laboratorio, tiene inoculado el germen de lo tremendista porque fue concebido y entrenado para mejorar las reglas del cielo en la tierra, para reconstituir el descuartizamiento que se produjo con el destierro de Dios, la santificaci\u00f3n del dinero, la parafernalia de los supermercados y el irresistible coqueteo con el algoritmo desalmado de las computadoras. Ese \u201chombre Nuevo\u201d que como un algoritmo nos determina, logr\u00f3 sin propon\u00e9rselo, constituir un ser con vocaci\u00f3n de progreso, o sea alguien empecinado en mejorarlo todo, una suerte de producto superior a la <em>catharsis<\/em> guevariana, tan raro y fuera de molde que hasta desestim\u00f3 a tiempo aquilatarse con la jitanj\u00e1fora marxista. Tal vez la embriaguez de su dulzor a favor de la justicia social le haga parecerse m\u00e1s a aquel rebelde que camin\u00f3 sobre las aguas y que hizo prosopopeyas con el vino, buscando transustanciar lo sagrado en mundano, la eucaristia de lo \u00e1ureo en virtudes terrenales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Ese superh\u00e9roe llamado \u201chombre nuevo\u201d tiene talante de salm\u00f3n. Para lograr su eficiente enso\u00f1aci\u00f3n fue amamantado con p\u00f3lvora o, en su defecto, con gasolina cu\u00e1ntica. No lo dudeis, su programa fue concebido para el futuro. Por tal raz\u00f3n somos una generaci\u00f3n desfasada con la instrumentalidad pragm\u00e1tica neoliberal del presente, sin embargo estamos capacitados para sobreponernos a la defraudaci\u00f3n que produjeron las izquierdas miserables y depredadoras. Por suerte contamos con las herramientas indispensables para reforestar el mundo. Nos fue dado en vena ese privilegio; por transfusi\u00f3n a chorro inocularon en nuestra conciencia el credo del progreso y la fe en lo imposible, porque como alertaba Lezama: <em>\u201cnada es tan peligrosamente f\u00e1cil como renunciar\u201d<\/em>. Al \u201chombre nuevo\u201d ni le estorba ni le aburre la dificultad. Amortiguando el golpe, encontr\u00f3 la correcta excitaci\u00f3n en el Buda; le ha dedicado a\u00f1os a entender su fascinaci\u00f3n por allanar el vac\u00edo, otra hip\u00e9rbole insaciable. Imag\u00ednense la luminancia arrebatadora que proyectaba aquel alma ejerciendo la mendicidad, cuando por derecho de clase, pod\u00eda desbordarse en concupiscencias. Pocos calculan las monta\u00f1as que lograron estremecer ese tipo de seres, porque hay un heroismo sinigual que se emprende solo cuando a un hombre la poes\u00eda le lastra en los genes, colgada como un rosario en la musculatura del esp\u00edritu o cuando a contrapelo del sentido com\u00fan, presume la paz interior como el \u00fanico asidero en medio de la precipitaci\u00f3n por el abismo. Buda, Cristo y Mart\u00ed son referencias sacrificiales al estilo del salm\u00f3n. No esperen menos de un poeta que la \u00f3smosis con lo total, que el retorno a la unidad acompasado con el flu\u00eddo obediente de Lao Tse y la apostas\u00eda contra esa gravedad de las aguas que no supieron irrigar los cultivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">La acrobacia del salm\u00f3n resulta de una arquet\u00edpica conducta idealista, de una moraleja vivificante. Los heroismos son inexplicables cuando se ejercen disctados por la estoc\u00e1stica del m\u00e1s all\u00e1. No esperes menos de un poeta que querer arreglar el mundo que se porf\u00eda en desaciertos. Habitamos la gloria de la hip\u00e9rbole y ni siquiera reconocemos en ella una elecci\u00f3n propia. Alguien con mano santa o con impecable tremendismo, como dir\u00eda Lichi Diego, <em>\u201cle puso una vacuna antirr\u00e1bica a una hormiga\u201d.<\/em> Por ende, la suerte del \u201chombre nuevo\u201d est\u00e1 echada, la cosecha es irreversible, no hay vuelta atr\u00e1s porque la rimbombancia viene atada al mantra carbon\u00edfero que destila la tierra en su obsecado af\u00e1n&nbsp; por hacer germinar la vida. Aqu\u00ed o all\u00e1, en la tierra o en Saturno, en la Via L\u00e1ctea o en la esdr\u00fajula constelaci\u00f3n de Andr\u00f3meda, lanzaremos la semilla, invocaremos la vida, ense\u00f1aremos el arte de los abrazos, la doctrina del \u201cpuente que no se le ve\u201d. Es decir, danzaremos como ese heroico salm\u00f3n que enfrenta la corriente buscando las aguas mansas del origen donde se insemina y se garantiza el futuro. Bajo ning\u00fan concepto&nbsp; quedaremos varados entre esas dos calamidades pendencieras que aturden la verguenza modernista: el capitalismo neoliberal y el socialismo seudomarxista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Nadie sabe a ciencia cierta si nos empuja un <em>\u00e9lan<\/em> vitalista o si nos acarrea la encrucijada de un destino mayor. El hombre tiene por regla que salir a caminar aunque presienta la ferocidad de los barrancos. El poeta cumple con &nbsp;optimismo la misi\u00f3n celestial de propagar su canto y trascender todos los impedimentos. Ninguna dictadura puede contra el imaginario galopante de una met\u00e1fora. La misma libertad que encuentra el m\u00edstico en la delicadeza del silencio, la conquista el poeta en su retozo incandescente con las palabras. Hay org\u00edas de la existencia que nadie puede controlar, ni siquiera el mism\u00edsimo dios cuando se pone extravagante una galaxia de sombrero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">El poeta hace madriguera en la infinitud sinest\u00e9sica ha sabiendas de que la inmortalidad de un hombre acontece en el extra\u00f1o esplendor de un rapto, en el itinerario de alguna paradoja \u2013 Mart\u00ed cayendo entre dos rios, sembr\u00e1ndose para siempre a favor de Cuba y de la justicia universal. Entre las epifan\u00edas de un poeta est\u00e1 la de renacer p\u00f3stumo a trav\u00e9s de la cantata como una s\u00edntesis audaz del heliotr\u00f3pismo. En la b\u00fasqueda de tal excelencia reside una altaner\u00eda c\u00f3smica, tambien la grandilocuencia del manicomio, porque el poeta como su hemano el marinero, se aferra en la tormenta al m\u00e1stil mayor aceptando la virilidad del hundimiento. Ese heroismo distingue al poeta del parlanch\u00edn, lo protege del priapismo inf\u00e9rtil con que muchos bravucones abonan el bullicio insaciable de la historia. Verdad que no hay muerte m\u00e1s altisonante que la del monje discreto. En su humildad est\u00e1 cifrada la convicci\u00f3n peregrina del alma errante. Lo que para un hombre com\u00fan puede ser desventura para el poeta resulta ditirambo, elogio emancipado. El poeta siente una severa verg\u00fcenza ante el letargo humano, por eso no huye del sinsentido, por eso pone el pecho a las balas y repara, una y otra vez, las piezas del rompecabezas. No hay que aclarar que hablo de la alta poes\u00eda, no de las pla\u00f1ideras. Ante el reto de las puertas, el poeta no se mide tanto por la anchura del umbral como por la altura del dintel. <strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>\u00bfPuedes hablarnos brevemente sobre tus obras publicadas y de los premios obtenidos?<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Me preocupa versar y revisar todas las formas humanas en que enmascaramos el progreso. Por ende me interesan las genealog\u00edas, m\u00e1s la tradici\u00f3n \u00f3rfica en la literatura que el academicismo, la indagaci\u00f3n profunda, los caminos esot\u00e9ricos, herm\u00e9ticos, la excitaci\u00f3n filos\u00f3fica que promueve zurcar lo desconocido intentando estrechar la relaci\u00f3n entre el hombre con sus dioses, juguetear con la creaci\u00f3n como un acto derivativo de lo divino y lo sagrado. Me interesa ahondar en el poder sanador de las palabras. Me ilusiona <em>relinkear<\/em> lo humano con lo eterno, simpatizo con esa filosof\u00eda Lezamiana. Ya lo dem\u00e1s, lo restante, el mundanal, eso otro que significa hacer gloria de este oficio de escritor, ese af\u00e1n desmedido por protagonizar, profesionalizarse, de estar en las vidrieras medi\u00e1ticas como un fen\u00f3meno de circo, no es verdaderamente mi ilusi\u00f3n con el arte de las met\u00e1foras. He aprendido a rezar en soledad los mantras que restituyen, a balbucir mis zozobras y a surcir mis heridas en la intimidad de un hogar. He sido curado con la sonrisa de mi hija Avril que apenas cumpli\u00f3 3 a\u00f1os. Eso me da una felicidad incomparable con respecto a todas las dem\u00e1s cosas y manifestaciones del vedettismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Yo he tenido carreritas fugaces bajo la incidencia de los reflectores cinematogr\u00e1ficos y reconozco lo mucho que esa parafernalia extrav\u00eda al individuo. Hoy prefiero el sosiego de la reflexi\u00f3n, o su inquietante desasosiego ante el desacierto de no hallar las respuestas. Voy marcando otros pasos en la literatura, tal vez menos espectaculares, y no quiero contaminarlos con los perfiles vanidosos del egocentrismo. Al final, un hombre no se ilumina con la luz que salpican los faroles. Se requiere de otra forma del entusiasmo y de una \u00e9pica subat\u00f3mica para alcanzar la fotos\u00edntesis de la luz. Se exige de un mayor respeto hacia el <em>\u201cavaro silencio\u201d<\/em>, bucear con rigor, sin miedos, desafiando <em>\u201cla masiva noche<\/em><em>\u201d<\/em> de la que advirti\u00f3 Mallarm\u00e9. Hay que aprender a caminar ligeramente por la vida sin que te ara\u00f1en los quejidos superfluos de la moda fenom\u00e9nica. Soy de la idea de que toda medalla implica un peso extrafalario para un coraz\u00f3n sensible.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>\u00bfC\u00f3mo ha sido tu experiencia con esta editorial <\/strong><strong>DECO Mc Pherson S.A<\/strong><strong>? \u00bfQu\u00e9 opinas de este proyecto?<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Mira, yo publiqu\u00e9 este libro gracias a la generosa invitaci\u00f3n de mi amiga y mentora, la neur\u00f3loga y poeta Thais Lima Calder\u00edn, quien a su vez comparte responsabilidad en Deco Mc Pherson con su madre, la editora y poeta Odalys Calder\u00edn; juntas llevan esa aventura prometeica de prolongarle la vida a los libros. La edici\u00f3n ha salido bonita, con esa portada de Jos\u00e9 Luis Fari\u00f1as que me hace sentir como un personaje del Bosco o de Leonardo, y encima con una elogiosa nota de contracubierta de Juana Garc\u00eda Ab\u00e1s, una marciana a la que tanto debo intelectualmente. Por tanto, estoy muy complacido de la hechura del libro, de la pasi\u00f3n con que la editorial lo promueve, de c\u00f3mo se ocupan de que esa otra selva de posibles extravios que se llama Amazon no se lo devore a uno, ni lo confunda con las bacterias invisibles. Es decir, que estoy muy agradecido y contento con la experiencia. El p\u00fablico va respondiendo positivamente, qu\u00e9 m\u00e1s puedo pedir.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"478\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista.jpg?resize=720%2C478&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-130\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista.jpg?w=723&amp;ssl=1 723w, https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista.jpg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista.jpg?resize=272%2C182&amp;ssl=1 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"justificar\"><strong>Adem\u00e1s de escritor, te desempe\u00f1as como <\/strong><strong>Director de cine y autor de guiones cinematogr\u00e1ficos, \u00bfc\u00f3mo asumes cada uno de estos g\u00e9neros: \u00bfuno se nutre del otro? H\u00e1blanos brevemente sobre tu experiencia en el mundo de los audiovisuales.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Son dos platos <em>gourmet<\/em> servidos en la misma mesa del gand\u00edo. Son digestiones complementarias como dir\u00eda el hereje de Trocadero. Ambos mundos se basan en la creaci\u00f3n de im\u00e1genes, uno desde la cinem\u00e1tica y el otro labrando en la alquimia sonora y alfab\u00e9tica. Pero ambos son trampolines po\u00e9ticos desde donde salta el duende de la locura luminosa. El cine, si acaso, es m\u00e1s tribal y orgi\u00e1stico, la literatura en cambio, se produce en solitario. El cine se hace gritando, la literatura balbuciente. El cine requiere tecnolog\u00edas y aparatosidad, la literatura apenas requiere de la lengua sibilina que lacera, que perdona, que increpa, pronostica, describe, regodea y reeinventa el mundo por medio de una s\u00edntesis donde todav\u00eda, al d\u00eda de hoy, el pensamiento alcanza su mayor esplendor<strong>.&nbsp; <\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>\u00bfCu\u00e1les son tus escritores&nbsp; fundamentales, los que en tu opini\u00f3n han marcado tu obra? <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Transmuto en verso y me inspiro al centro de un revolcadero. Todo lo que he le\u00eddo se alborota y relampaguea en un gran desorden. Reconozco varios tipos de herencias intelectuales, las heterodoxas, las devotas, las equidistantes. Muchos y dis\u00edmiles poetas moldearon mi sensibilidad y mi gusto por la versificaci\u00f3n libre, sin que necesariamente se advierta alguna semejanza entre sus po\u00e9ticas y mi forma mand\u00e1lica de escribir. Primero, por supuesto, agradezco a los cl\u00e1sicos con que comparto una lengua: Cervantes, Mart\u00ed, Lorca, Lezama, Borges, Vallejo, Nicanor, Roque, Paz y Loynaz. Y en otras m\u00fasicas idiom\u00e1ticas, agradezco a Shakespeare, Novalis, Goethe, Emerson, Whitman, Pessoa, Pavese, Gibr\u00e1n, Mallarm\u00e9, Rumi, Basho, Wilde, Evtuchenko. Ya m\u00e1s reciente est\u00e1n los que me contagiaron con un sonido, porque no es lo mismo el poeta que conmueve con la letra impresa que el juglar que con su m\u00fasica y oralidad nos contagia en la sobremesa. Hablo de mis contempor\u00e1neos e interlocutores, Lichi Diego, Rafael Alcides, Jorge Boccanera, Raul Ortega, Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Larrea, Alberto Rodr\u00edguez Tosca, Frank Abel Dopico, Elena Tamargo, Angel Escobar, Osvaldo Navarro, Froil\u00e1n Escobar y Juana Garc\u00eda Ab\u00e1s. Tal vez soy la voz dormida al final de un coro, el ni\u00f1o p\u00edcaro que le pisa el calca\u00f1ar a la mejor soprano.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>\u00bfQu\u00e9 es para ti la poes\u00eda?<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">En verdad soy irresponsable porque ejerzo la pasi\u00f3n po\u00e9tica sin tener mucha claridad de sus sobresaltos. La pena no es lo mio, afortunadamente. Incluso nunca he logrado poder definir la poes\u00eda porque dicho empe\u00f1o implica una malicia conjetural, sucede parecido a cuando intentas atrapar el agua o pretendes moldear el firme paso del aire. Cuando me veo obligado a precisar, digo que la poes\u00eda es un alarido contra la noche de los tiempos, el p\u00falpito de lo inefable, un rapto o reminiscencia, el arrebato en su tesitura mayor, brecha cu\u00e1ntica por donde el dios perplejo nos susurra los secretos de su creaci\u00f3n. Con la poes\u00eda, el susto de vivir se pervierte, se transforma en canto lev\u00edtico contra la desesperaci\u00f3n. La poes\u00eda es la murmullosa evidencia del rastro sagrado que pulsiona a la especie. Es dictado, revelaci\u00f3n, fogonazo, balbucir el numen, indiscreci\u00f3n de la desdicha, gradilocuencia de la emoci\u00f3n; trance al linde de lo absoluto, org\u00eda perpetua, el alma eyaculando; por fin, el hombre asistido, resonando, emancipado. Justo el odio que profesa el poder contra la poes\u00eda se debe a que el poeta es de entre todos los mortales, el \u00fanico aventurero que no define su libertad en los l\u00edmites del lenguaje, porque el poeta habita y se regodea en la infinitude, no acepta rejas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>\u00bfQu\u00e9 te da miedo?&nbsp; \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s te enfurece? \u00bfA tu juicio cual es la palabra m\u00e1s peligrosa? \u00bfCu\u00e1l la m\u00e1s esperanzadora? \u00bfQu\u00e9 opinas de la palabra feminismo?<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Todas esas preguntas ameritan un mayor espacio. Son temas importantes que prefiero no maltratarlos con mi exabrupto: el miedo, la furia, el religamiento sagrado de la palabra, la esperanza como tabla&nbsp; de salvaci\u00f3n, el odio como la pronunciaci\u00f3n peligrosa, y al final, las batallas de g\u00e9nero tan resucitadas y puestas de moda por las oligarquias financieras del globalismo. He escrito un reciente libro de ensayo que se titula INSTINTO DE BARRICADA que explica la finalidad sin fin de las revoluciones sociopol\u00edticas, un libro que sirve como manual exopol\u00edtico para un sujeto post revolucionario frente al Nuevo Orden Mundial. Te propongo abrir un segundo cap\u00edtulo en una pr\u00f3xima entrevista y que nos metamos a fondo en esas arenas movedizas de la raz\u00f3n ilustrada o de esa l\u00f3gica formal \u201credentora\u201d que nos ha ense\u00f1ado y adiestrado en destruir para construir, algo tan macabro, tan patriarcal y machista. Sigo creyendo que la salvaci\u00f3n del mundo est\u00e1 cifrada en la mujer, en la recuperaci\u00f3n de la sensibilidad y paradigm\u00e1tica del matriarcado mis\u00e9nico, en el retorno a ese paraiso donde la hembra era el eje y centro de las certidumbres, del orden y de la alegr\u00eda tangible. No he visto sobre esta tierra ning\u00fan otro ser ni alg\u00fan otro atributo que supere en belleza y magia a la diosa hembra. Soy devoto y vasallo de su feminidad, un mam\u00edfero postrado de rodillas ante su estatuaria dimensi\u00f3n paridora, por tanto ser\u00e9 un enemigo ac\u00e9rrimo de todo aquel que pretenda masculinizarla.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>A modo de despedida: qu\u00e9 nos aconsejar\u00edas en estos momentos dif\u00edciles que estamos viviendo a causa de la pandemia Covid 19: \u00bfun libro, un audiovisual?<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Creo que algo de esto lo he expresado de una manera oblicua en el libro que nos ocupa hoy, <strong><em>La acrobacia del salm\u00f3n<\/em><\/strong>. A trav\u00e9s de esos poemas hago un reclamo de <em>update<\/em> social, una plegaria a favor de un ansiol\u00edtico civilizatorio. Este poemario aspira y plantea un borr\u00f3n y cuenta nueva, un desechar los lastres, taras y miedos secularizados por la memoria, el historicismo y el sentimiento tr\u00e1gico de la vida. Esta acrobacia sugiere adem\u00e1s que podemos vivir plante\u00e1ndonos metas pero aprendiendo a fluir a merced de la deriva c\u00f3smica, navegando sin soltar el remo, siempre dispuestos a redimir nuestra consciencia de todo lo que nos oprime, ll\u00e1mese el poder, la historia, los tab\u00faes o los l\u00edmites que impusieron nuestros ingenieros biol\u00f3gicos y nuestros arquitectos sociales. En ese salto vertiginoso, en esa acrobacia epigen\u00e9tica a contracorriente t\u00edpica del salm\u00f3n, se metaforiza una par\u00e1bola humana a favor de la excelencia y de nuestro papel en la historia. All\u00ed, sutilmente manifiesta y a la vez en acci\u00f3n vertiginosa, reside la verdadera redenci\u00f3n del ser, la develaci\u00f3n de un gran secreto acerca de c\u00f3mo soltar las amarras, una maniobra libertaria de impecable tes\u00f3n donde nos religamos con un proyecto gal\u00e1ctico mayor, advertencia que apenas recientemente se nos va insinuando gracias a la indiscreci\u00f3n de la tecn\u00f3sfera. Muy pronto accederemos a una reclasificaci\u00f3n de nuestros dioses y a la recuperaci\u00f3n de nuestro menoscabado car\u00e1cter divino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"justificar wp-block-paragraph\">Que seamos una especie desdichada lo demuestran dis\u00edmiles y tortuosos desaciertos, incluso el gravamen que destila nuestra ansiedad po\u00e9tica, versificar la nada, urdir con suave rumor la ansiada dicha. La humanidad actual tiene el imperativo moral de ser feliz, de virvir en estado de gracia y comuni\u00f3n, por lo menos de practicar la filosof\u00eda del amor antes de que una azarosa piedra c\u00f3smica saque de rumbo a este planeta o lo convierta en el <em>\u201cpolvo enamorado\u201d<\/em> que entonces ser\u00e1 abrazado por alguna estrella de luz m\u00e1s promisoria. La humanidad ya est\u00e1 apta para desovillarse y superar la l\u00e1stima patol\u00f3gica que siente por si misma. El humano no es un animal feroz, sino en todo caso, una bacteria de la ternura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ciudad de M\u00e9xico. Verano 2021. <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/acrobacia-del-salm%C3%B3n-Spanish\/dp\/B084QL2ZTB\"><strong>https:\/\/www.amazon.com\/acrobacia-del-salm%C3%B3n-Spanish\/dp\/B084QL2ZTB<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"692\" height=\"450\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista-02.jpg?resize=692%2C450&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-131\" style=\"width:841px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista-02.jpg?w=692&amp;ssl=1 692w, https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-acrobacia-del-salmon-Escrito-por-Ernesto-Fundora-Entrevista-02.jpg?resize=300%2C195&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Screenshot<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Ernesto Fundora Hern\u00e1ndez.\u00a0\u00a0\u00a0 www.efundora.com \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por: Lourdes de Armas. 1.- Recientemente ha salido a la luz por la editorial DECO Mc Pherson S.A tu libro de poes\u00eda \u201cLa acrobacia del salm\u00f3n\u201d \u00bfPor qu\u00e9 este t\u00edtulo? La editorial en su presentaci\u00f3n refiri\u00f3: \u201cEl poemario ejerce una influencia identificatoria sobre el lector en un mundo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":126,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","post-with-thumbnail","post-with-thumbnail-icon"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/efundora.com\/mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Entrevista-a-Ernesto-Fundora.jpg?fit=661%2C439&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":231,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions\/231"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/efundora.com\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}