{"id":30,"date":"2024-08-07T02:37:10","date_gmt":"2024-08-07T02:37:10","guid":{"rendered":"https:\/\/efundora.com\/mx\/?page_id=30"},"modified":"2024-08-07T02:51:46","modified_gmt":"2024-08-07T02:51:46","slug":"amago-1ra-edicion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/efundora.com\/mx\/amago-1ra-edicion\/","title":{"rendered":"Amago 1ra Edici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"pl-30\"  class=\"panel-layout\" ><div id=\"pg-30-0\"  class=\"panel-grid panel-no-style\" ><div id=\"pgc-30-0-0\"  class=\"panel-grid-cell\" ><div id=\"panel-30-0-0-0\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-first-child panel-last-child\" data-index=\"0\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-77  alignleft\" style=\"text-align: justify;\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.efundora.com\/home\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/Amago1ra-edicion-Ernesto-Fundora-Hdez-710x1024.jpg?resize=323%2C466\" alt=\"Amago1ra edicion Ernesto Fundora Hdez\" width=\"323\" height=\"466\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 20px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><strong>El entusiasmo de Ernesto Fundora. La poes\u00eda desde la poes\u00eda.<\/strong><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0Por Elena Tamargo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Moral y antropolog\u00eda est\u00e1n estrecha e inevitablemente vinculadas. Es preciso saber c\u00f3mo son los hombres para poder decidir c\u00f3mo quisi\u00e9ramos que fueran. Lo mismo podr\u00edamos decir de la poes\u00eda y del poeta; hay que saber c\u00f3mo es la poes\u00eda para notar c\u00f3mo queremos que sea, en la hora, que a todo poeta le llega, de dibujar esa otra poes\u00eda que es su po\u00e9tica, su impulso, ese entusiasmo que fue para los rom\u00e1nticos alemanes el centro de la misi\u00f3n heroica de la escritura. <em>\"Oh entusiasmo. En ti encontramos una afortunada tumba, nos sumergimos con silenciosa alegr\u00eda en tu oleaje, hasta que o\u00edmos la llamada del tiempo; y entonces, despertamos para volver orgullosamente, lo mismo que las estrellas, a la breve noche de la vida\"<\/em>, dir\u00eda H\u00f6lderlin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Ernesto Fundora trabaja con la mezcla del sue\u00f1o absoluto y la sal y el pan, con lo transparente e ingr\u00e1vido de todo colorido que los a\u00f1os logran te\u00f1ir de una sombra m\u00edstica, y darle un misterioso soplo de presentimiento a su lenguaje, pero tambi\u00e9n su poes\u00eda es jugo vital, campo f\u00e9rtil trabajado por ojo fuerte, que es tambi\u00e9n de cineasta. Su genio es el entusiasmo, el impulso invisible<em>. \"Trat\u00e9 siempre de inventar un mundo tras las cosas\"<\/em>, dice Ernesto, para quien no hay un asunto especial que le inspire (entusiasme) particularmente, pues ve con ojos po\u00e9ticos todo el Universo y no vive su vida m\u00e1s que po\u00e9ticamente, pues tambi\u00e9n para \u00e9l<em> \"es po\u00e9ticamente que el hombre habita esta tierra\"<\/em>. El mundo se le aparece como una inmensa poes\u00eda \u00e9pica y gigantesca. El \u00c9ter es para \u00e9l\u00a0 su padre; y r\u00edo, hombre, luna o peligro y la germinaci\u00f3n del sue\u00f1o, en \u00e9l son unos labios que exhalan la melod\u00eda cautiva por la fuerza de un lenguaje que no tiene nada en com\u00fan con el corriente si no es la forma de los vocablos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Por eso en su poes\u00eda aparecen todos los seres como vistos a trav\u00e9s de un sue\u00f1o, misteriosamente libres de la fuerza de la gravedad, como si fueran almas, mundo cantado. El entusiasmo aparece entonces algo vac\u00edo de sustancia, est\u00e1 lleno s\u00f3lo de entusiasmo, de impulso, y por eso el poeta no se entusiasma sino cuando canta al entusiasmo que es para \u00e9l objeto y sujeto, impulso y poes\u00eda, puro lenguaje, que si no tiene forma propia, aparente, es porque es plenitud, no tiene l\u00edmites porque viene del Todo y vuelve al Todo. <em>\"Dichoso he sido al saber que todas las cosas son otras\"<\/em>, dice en Amago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Pero el entusiasmo de Ernesto sube como si fuera humo, no descansa m\u00e1s que en s\u00ed mismo para ser una divina felicidad imprescindible; quien no es feliz, est\u00e1 equivocado, casi asegura el artista. El placer y la descripci\u00f3n vienen a ser una misma cosa en \u00e9l; para describirlo hay que gozarlo y el goce est\u00e1 en la descripci\u00f3n, y est\u00e1 claro, pues volviendo con palabras de H\u00f6lderlin <em>\"los dioses mueren cuando muere el entusiasmo\"<\/em>. La poes\u00eda en \u00e9l va unida al entusiasmo, as\u00ed como \u00e9ste no puede resolverse m\u00e1s que en canto, en poes\u00eda, por eso Ernesto s\u00f3lo puede describir su impulso, es decir, hablar de poes\u00eda desde la poes\u00eda, porque la poes\u00eda (en el sentido del poeta de la necesidad universal) es la liberaci\u00f3n del individuo y de la humanidad entera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Walter Benjamin ha dejado dicho en Poes\u00eda y capitalismo que <em>\"el duelo en que est\u00e1 cogido todo artista y en el cual, antes de ser vencido, grita de terror, se concibe en el marco de un idilio; sus violencias quedan al fondo y son sus gracias las que se perciben\"<\/em>. Dar su derecho en la prosa a esta experiencia pros\u00f3dica fue una de las intenciones que Baudelaire persegu\u00eda en <em>Spleen de Par\u00eds<\/em>, sus poemas en prosa. Yo me atrevo a decir que Ernesto, generosamente, pide esa justicia en sus amagos, esa ambici\u00f3n tan noble, herencia de la vanguardia, que sue\u00f1a el milagro de una prosa po\u00e9tica, musical y polir\u00edtmica, <em>\"suficientemente \u00e1gil y lo bastante bronca para adaptarse a los movimientos l\u00edricos del alma\"<\/em>, dir\u00eda Baudelaire. Este ideal obsesivo dice Benjamin que nace sobre todo de haber habitado ciudades enormes y del cruce de sus innumerables relaciones, tal vez en Ernesto no sea s\u00f3lo el haber cruzado ciudades, que las ha cruzado, tambi\u00e9n enormes, y est\u00e1n en \u00e9l, porque a \u00e9l tampoco lo abandona el mar. El placer de mirar, que la obra de Ernesto derrocha, celebra en el <em>flaneur<\/em>, como en Baudelaire, su triunfo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">El impulso, ese entusiasmo para los rom\u00e1nticos, aquel por el que viven los dioses, aquel que <em>\"se desarrolla por s\u00ed mismo, aumentando as\u00ed la felicidad, hasta que en la noche oscura del \u00e9xtasis fecundo surge de pronto, como v\u00edvida chispa, el milagro del pensamiento\"<\/em>, como dice el poeta alem\u00e1n a quien vengo refiriendo, pues desde mi perspectiva hay que recurrir a \u00e9l y s\u00f3lo a \u00e9l cuando de esencias po\u00e9ticas se quiere comentar, es y no dejar\u00e1 de ser un duelo, pues el poeta ha conformado su imagen del artista seg\u00fan una imagen del h\u00e9roe y desde el comienzo est\u00e1n uno a favor del otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Ese impulso no deja de ser un enfrentamiento, aun cuando para muchos poes\u00eda y pensamiento hayan podido darse al mismo tiempo y aun m\u00e1s, que poes\u00eda y pensamiento hayan podido trabarse en una sola forma expresiva, porque cada uno de ellos quiere para s\u00ed eternamente el alma donde anida. En la poes\u00eda encontramos directamente al hombre, individual, en el pensamiento a ese mismo hombre en su historia, en su fe, entre sus dioses, sus lecturas, sus maestros, sus itinerarios. La poes\u00eda encuentra cuando el pensamiento busca. Pero lo cierto es que ambos vienen a dar satisfacci\u00f3n a ese amor menesteroso, y los dos son necesidades profundas del poeta . Los dos imprescindibles, los dos nacidos de la admiraci\u00f3n y la pregunta, los dos depositados en lenguaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">En Ernesto ese pasmo primero est\u00e1 convertido en interrogaci\u00f3n, en impulso, en entusiasmo, persistentes, y el otro, ese poseer dulce e inquieto que calma y no basta, ese otro camino del poeta, en perseguidor, agonizante, balbuceante y enmudecedor, por hablar en el lenguaje de Gadamer, de quien busca la palabra, como el ni\u00f1o; para \u00e9l un grado cero de la raz\u00f3n se impone ante tanta elocuencia revestida de interrogaci\u00f3n y que, sin embargo, cierra el camino de toda justificaci\u00f3n, de todo intento de respuesta. Toca el nudo del asunto el golpe del ni\u00f1o para encontrar la palabra. Esa palabra cuando se encuentra, casi siempre calcinada, es pues la limitaci\u00f3n que trata de explicarse el otro. Eso a lo que Gadamer le llama la <em>\"sabidur\u00eda del balbucir y el enmudecer\"<\/em> es lo que sustenta la actualidad del poeta, una suerte de sorpresa que lo protege en esa ocupaci\u00f3n de escribir versos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Ernesto, como todos los poetas de lenguaje, de artificios de designaci\u00f3n, por una parte, y por otra, de una especie de verdad propia de la historia salv\u00edfica, ofrece una legitimaci\u00f3n desde la anunciaci\u00f3n misma que es prenda de lo anunciado. Ernesto, en su po\u00e9tica, como en su poes\u00eda no refiere sino profiere, pues su poes\u00eda se dice a s\u00ed misma y su po\u00e9tica se responde en sus poemas y a veces en un gozoso enmudecimiento, devuelto en un efecto cultural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">El profundo temblor que atraviesa <em>Amago<\/em> no se limita a los otros temores que est\u00e1n frente a la alteridad del poeta que hace cine. Es la afinidad interior que constituye la posici\u00f3n del artista en todo tiempo y espacio lo que los une a los dos, y me parece noble que su propia voz po\u00e9tica suene, diferente y propia, en un \u00fanico discurso, pues al decir de Stefan George, en su extraordinario libro El a\u00f1o del alma, <em>\"Yo y t\u00fa la misma alma\".<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Conozco toda la obra de Ernesto Fundora, la conozco muy bien, tal vez siempre tengo el privilegio de conocerla primero y es la obra de un poeta de la lente, animada por una verdadera alegr\u00eda del \"verbo\", por una profusa vida, por una condensada intuici\u00f3n l\u00edrica, experimentada y modificada en las condiciones de su uso. Sus extra\u00f1os t\u00edtulos tienen la inteligencia de s\u00ed mismos, y la reducci\u00f3n. Baches es otro ejemplo. Y su convocatoria es a ponerse en el umbral de su inter\u00e9s; el misterioso refugio de su memoria; porque esta es una obra con una severa sustentaci\u00f3n memoriosa. Para los atenienses de hace veinticinco siglos el ant\u00f3nimo de olvido no era memoria, era verdad. La verdad de la memoria en la memoria de la verdad. Las dos son formas de la poes\u00eda extrema, esa que siempre insiste en develar enigmas vel\u00e1ndolos. Para Ernesto entre la sangre y la memoria transcurre el entusiasmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Con un tercer alem\u00e1n cierro esta reflexi\u00f3n. Dec\u00eda Rilke que <em>\"las obras de arte nacen siempre de quien ha afrontado el peligro de quien ha ido hasta el final de su experiencia, hasta un punto que ning\u00fan ser humano puede sobrepasar. Cuando m\u00e1s lejos llegue m\u00e1s propia, m\u00e1s personal y \u00fanica ser\u00e1 su vida.\"<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">No hay receta v\u00e1lida para la escritura como no la hay para la vida. Ernesto lo sabe y entonces lo que nos propone es la fidelidad absoluta consigo mismo, la pr\u00e1ctica del riesgo total, el tanteo en la oscuridad, como en el cine. Tal vez si uno consigue vivir apegado a estas proposiciones vislumbre el espacio de libertad en este tiempo de sumisi\u00f3n, un refugio humano resistente ante la amenaza de naufragio universal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">Miami, entrando el invierno, 2003<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><div id=\"pgc-30-0-1\"  class=\"panel-grid-cell\" ><div id=\"panel-30-0-1-0\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-first-child panel-last-child\" data-index=\"1\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El entusiasmo de Ernesto Fundora. La poes\u00eda desde la poes\u00eda. \u00a0Por Elena Tamargo. Moral y antropolog\u00eda est\u00e1n estrecha e inevitablemente vinculadas. 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